La luz es el elemento principal de toda fotografía. Ya sea de tipo análoga o digital, no existirían fotografías sin su presencia. Y es que, parafraseando al célebre fotógrafo mexicano Héctor García, hacer fotografía es “escribir con luz”.

Y es verdad que, gracias a la fotografía, desde la invención del daguerrotipo en el siglo XVIII y hasta la fecha, la humanidad ha podido escribir con luz millares de historias, escenas y momentos, inmortalizándolos en papel fotográfico y actualmente, también en diversos soportes digitales.

Lo anterior no escapa a la fotografía de estudio, pues es aún más necesario recurrir a una buena fuente de iluminación en interior, para suplir  a la luz natural, a través de un equipo de iluminacióy accesorios, con los cuales, se pueden lograr fotografías excelentemente iluminadas, e incluso, con sorprendentes y creativos efectos.

Entre los elementos que no deben faltar en una sesión de fotografía de estudio destacan:

-Luz continúa
generada por lámparas.
-Flash integrado a la cámara, el cual proporciona una muy básica fuente de iluminación.
-Flash externo adaptable a la cámara fotográfica, que, en algunos casos, permiten manipular la dirección, intensidad y difuminación de la luz.
-Flash de estudio que proporciona una fuerte fuente de iluminación instantánea.
-Reflectores para reflejar la luz del flash o de cualquier fuente de iluminación.
-Sombrillas que ayuda a rebotar la luz.
-Fotómetro que facilita medir la graduación e intensidad de la luz para lograr una exposición correcta.

Los buenos resultados en iluminación en fotografía de estudio, dependerán en gran manera, del uso de las fuentes de iluminación y del buen manejo de la técnica de iluminación en estudio fotográfico.